Lo que sale en el buscador
Tu nombre, tu especialidad y tu ciudad. Si no estás en los primeros resultados, para efectos prácticos no estás.
El Salvador
Tu día se va en consulta. El de tus pacientes, buscando en el teléfono a quién acudir. Nos encargamos de que en esa búsqueda aparezcas tú.
San Salvador, Santa Ana, San Miguel y el resto del país.
Para cuando te manda el primer mensaje, ya se formó una opinión. Estas son las cuatro señales que la formaron.
Tu nombre, tu especialidad y tu ciudad. Si no estás en los primeros resultados, para efectos prácticos no estás.
Cuántas hay, qué tan recientes son y cómo respondes a las malas. Un perfil sin reseñas genera más dudas que uno con alguna crítica bien contestada.
Casi todo el tráfico médico llega desde un celular. Si tarda en cargar o cuesta encontrar cómo escribirte, el paciente se va sin avisar.
Una última publicación de hace ocho meses transmite algo, aunque no quieras: que quizá ya no estás.
Ninguna de las cuatro se arregla publicando más seguido. Se arreglan con un sistema.
Entre que alguien tiene una molestia y se sienta frente a ti pasan tres etapas. La mayoría de clínicas solo trabaja la primera.
Arriba del embudo
Alguien tiene una molestia y escribe en el buscador. No busca tu nombre: busca un síntoma, un procedimiento o un especialista cerca. Si no apareces ahí, la conversación empieza sin ti.
En medio del embudo
Ya te vio y ahora quiere saber si vale la pena. Abre tu perfil, lee tus reseñas, mira si tu web se ve seria y le pregunta a un conocido. Aquí se gana o se pierde por detalles.
Abajo del embudo
Manda el mensaje. Lo que pase en los siguientes minutos —si le contestan, cómo y con qué claridad— decide si esa consulta se vuelve una cita o se va a otra clínica.
No las vendemos sueltas porque sueltas no funcionan: una web sin posicionamiento no la ve nadie, y el tráfico sin WhatsApp no se convierte en citas.
Rápido desde el teléfono, claro sobre lo que haces y con una sola cosa que hacer: escribirte. Con agenda, formularios y reseñas integrados. Llevamos más de una década construyendo sitios y sabemos dónde se pierden las visitas.
Que aparezcas cuando alguien escribe tu especialidad seguida de su ciudad. Es el trabajo más lento del marketing médico y el que sigue dando resultados cuando dejas de pagar publicidad.
Tu perfil de Google es lo primero que ve un paciente salvadoreño y casi siempre lo último que se revisa. Lo ordenamos, pedimos reseñas de forma sistemática y te ayudamos a responderlas.
En un mercado del tamaño de El Salvador, ser reconocido en tu especialidad pesa más que cualquier campaña. Construimos esa autoridad con contenido tuyo y una rutina que puedas sostener.
Google Ads y Meta Ads cuando hay algo concreto que ganar. Cada dólar se justifica con un número, no con una impresión.
El canal donde de verdad se agendan las citas. Respuesta inmediata, recordatorios y seguimiento posterior, para que ninguna consulta se quede sin contestar.
Cómo te encuentran hoy, qué hace tu competencia y dónde se está yendo la gente.
No todo a la vez: lo que mueve la aguja más rápido con lo que ya tienes.
Con plazos concretos y algo que puedas ver funcionando desde las primeras semanas.
Un reporte mensual sin jerga, para decidir juntos el siguiente paso.
Trabajamos sobre datos, no sobre corazonadas. El contenido clínico lo escribes tú —ahí el experto eres tú—; nosotros lo editamos para que además funcione.
Médicos independientes, clínicas y hospitales privados de El Salvador. Trabajar únicamente con salud tiene una ventaja concreta: conocemos las reglas del gremio, los tiempos de una consulta y lo que un paciente espera encontrar antes de escribir.
Escríbenos por WhatsApp y cuéntanos tu caso. Revisamos qué aparece cuando alguien te busca, dónde se están perdiendo consultas y qué conviene corregir primero.