Hazlo ahora mismo. Busca tu nombre. Busca tu especialidad seguida de tu ciudad.
Busca la enfermedad que mejor tratas. Mira quién aparece en los primeros lugares.
Casi siempre pasa lo mismo: el médico está en redes sociales, publica cuando puede
y aun así no aparece cuando alguien lo necesita. No es culpa suya — las redes de hoy
piden un tiempo que un profesional en consulta sencillamente no tiene.
El potencial de Google se lo quedan los primeros resultados. El resto de la página
existe, pero casi nadie llega.